A mi manera

A mi manera

Si me preguntas cómo te diré A mi manera, así es como quiero vivir la vida.

Sin mayor pretensión que la de ser fiel a mi mismo, sabiendo que me haré grande y llevaré conmigo millones de historias acumuladas, risas, alegrías, aprendizajes, caídas, subidas y bajadas, pero todo ello vivido A mi manera.

Quiero sumar años sabiendo que me comí el mundo, que entendí que la vida de momento es una y que no hay tiempo que desperdiciar. Que no hay miedo tan grande que deba paralizarnos, que las renuncias no deben significar una pérdida y que el coraje te hace crecer.

Llegar a grande orgulloso de la constancia y vitalidad con la que afronté cada paso. Mayor, pero con mil anécdotas inolvidables que componen una vida plena.

Lejos de la mediocridad, habiendo vivido de una manera única y peculiar, la mía propia. Habiendo escuchado al mejor de los maestros: la intuición.

Que la madurez sea el reflejo de un aprendizaje auténtico, a base de aciertos y desaciertos pero que al final estuvieron ahí por alguna razón.

Con la mente abierta y el corazón lleno, la mochila repleta de viajes y la mirada serena.

Grande, habiendo visto la mejor parte de cada etapa; optimista ante la adversidad y con la mayor empatía hacia las personas.

Habiendo amado de una manera intensa y sincera. Habiendo tomado decisiones que hicieron que otros me llamasen loco.

En definitiva,  habiendo vivido sin conocer jamás fronteras.

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A los locos…

post locosFoto: Karan Sandhu

A los locos
, a aquellos que escuchan a su intuición, a los que no entienden de prototipos ni de esquemas de vida, a los que caminan escuchando las corazonadas. A aquellos que cierran etapas cuando entienden que es hora de hacerlo aun sin tener un futuro cierto.

A los que no dejan que el miedo les haga chantaje sino que deciden retarle y ser más pillos que él.

Estas palabras van dirigidas a todas esas personas porque merecen un homenaje y una felicitación, a muchos de ellas ya les habrán tachado de insensatas ya que otros no entienden que son luces “atrevidas y auténticas”. Se trata de seres que comprenden la vida como algo demasiado corto y bonito como para comprometerse con aquello que no les genera felicidad.

En una época de incertidumbre, de sé lo que tengo hoy pero no sé dónde estaré mañana sigue existiendo una población que sueña y que no se conforma con hacerlo de noche sino que da pasos cada día para  transformar sus sueños en realidad.

Hacer una maleta hacia un destino desconocido porque es allí donde te lleva el corazón, pegar un giro de 180 grados y cambiar de profesión, decir adiós a una relación que no da más de sí aunque sea tu área de confort, vivir algo rápido e intenso, no dejar de lado tus convicciones aunque a veces resultaría más fácil, expresar tu verdad aunque incomode a muchos, arriesgarte a mostrar tus sentimientos sin esperar ser correspondido, hacer de  este sistema tu sistema paralelo, estas cosas y otras muchas son las que esas luces se atreven a llevar a cabo por seguir una vida única y verdadera.

Esos loquitos han saboreado grandes derrotas y tragos amargos pero esto no ha hecho más que re-afirmarles en su filosofía de vida. Son precisamente esos duros golpes los que les han hecho resurgir con mucha más fuerza y alejarse todavía más de la cordura y del convencionalismo que rige el mundo de tantos.

Felicidades si tú eres uno de ellos; por escuchar a ese sabio o sabia que llevas dentro, por no renunciar a ninguna parte de ti aunque no guste a los de tu alrededor. Felicidades por tu valentía que te ha llevado a alcanzar cada reto propuesto. Enhorabuena por ser fiel a ti mismo, por reírte del miedo y por aceptarte y gustarte tal y como eres. Por experimentar y por arriesgarte, por sentir cada oportunidad como una aventura, por hacer y deshacer. Por comenzar y terminar cuando lo has considerado necesario, por re-inventarte, por auto motivarte, por reírte de ti mismo.

¡Felicidades!

Ojalá vivas todos los días de tu vida

vidaVuela libre, siente como el viento acaricia tu cara mientras vives tu sueño.

Camina firme, siente como tus pies se reafirman en el piso.

Piensa en alto, no caigas en el error de encerrarte en pensamientos que quedan sin expresar.

Comunica al mundo, pon voz a tus necesidades, sentimientos y anhelos, al fin y al cabo el ser humano tiene tantas cosas en común que nos permiten entendernos…

Abraza fuerte, rodea con tus brazos a quien más quieres.

Ríe sin miedo, saca esa alegría que te produce una broma, un guiño, una conversación divertida.

Elige un destino, haz la maleta tantas veces como puedas, en el viaje te encontrarás a ti y descubrirás un nuevo mundo

Permite que caigan las lágrimas, de tristeza, de pena, de impotencia, no rechaces esa parte de ti porque traerá un gran aprendizaje

Juega, tomate la vida como un juego irrepetible, al relativizar cada situación encontrarás la inocencia y diversión que aligera el camino

Ama, porque sin amor nada tiene sentido, no dejes que nada ni nadie cierre tu corazón porque por algo lo llaman el motor de la vida

La vida está compuesta de una cadena de instantes.

Es demasiado bonita y pasa demasiado rápida para hacer aquello que no te sale de dentro.

Cuando pones el alma en cada momento, estas aprovechando la suerte de ser tú, de estar aquí y ahora.

Como dicen las letras de tantas canciones, el futuro es demasiado incierto, y lo único que tenemos es el presente para ofrecer a otros y ofrecérnoslo a nosotros mismos.

¡Ojalá vivas todos los días de tu vida!

Change: generación del despertar

 

change

 

Es una época de cambios y no es porque lo digan los líderes sociales, sino porque en estos días somos muchos los que vivimos en un obligado día a día, sin necesidad de expectativas, en un torbellino de hoy estoy aquí y mañana no lo sé. Y es por esto que estar preparado para aceptar la situación y elegir una manera optimista y de confianza interior, resulta no necesario sino más bien imprescindible para vivir y sobrevivir con cierta tranquilidad y paz interior.

Si lo miramos desde el punto de vista de otras generaciones, esto puede suponer un estrés, una época difícil, dirían muchos. Pero, pienso yo:

¿ y lo emocionante que es no tener un esquema fijo?, no empezar a pensar en el plan de pensiones desde joven, el saber que ahora más que nunca la vida es una auténtica aventura. En la que se crece emocional y racionalmente de una manera vertiginosa. Y sí, en vez de crisis o hecatombe colectiva yo apuesto por el conocido término, de la generación del despertar.

De espabilar porque no te queda otra, en la que los individuos de una manera colectiva decidimos comernos el mundo en vez de dejar que nos coma la oleada de cambios. Una generación en la que las personas deciden unirse en vez de escoger el sálvese quien pueda. Una etapa en la que la gente entiende más de empatía, de emociones, de generosidad. En la que las personas despiertan de ese aturdimiento de la rutina, el contrato, la seguridad, la estabilidad, la ambición consumista, y deciden ir hacia dentro, conocerse, desarrollar todas las herramientas posibles para emplearlas y estar serenos, felices, y con la ventaja de saber quiénes somos.

Porque se ha multiplicado la generación de mochila y camino, de Sudamérica, India, Tibet, Camerún, la generación que entiende que hay mucho más mundo que el que vemos y tocamos, que todos somos uno, un único universo.

Ellas llegan y nosotros nos adentramos en ellas, las sorpresas, las situaciones límite, esas que hacen sacar la parte más salvaje, el extraordinario coraje que sacamos de lo ordinario. Y me atrevo a decir que sabéis bien de lo que hablo…

Puedes resistirte, apegarte al pasado, soñar siempre con un futuro, cerrar los ojos para no ver lo que sucede, aferrarte antiguos patrones por miedo al cambio; pero tarde o temprano entenderás que los cambios son inevitables, que traen enseñanzas si estás abierto a aprender.

 “En tiempos de cambio, quienes estén abiertos al aprendizaje se adueñarán del futuro, mientras que aquellos que creen saberlo todo estarán bien equipados para un mundo que ya no existe”

Heric Hoffer (escritor y filósofo estadounidense, obtuvo la Medalla Presidencia de la Libertad en febrero de 1983 de Ronald Reagan)

 

 

¿Simpático o empático?

En un mundo rodeado de simpáticos en ocasiones falta la empatía que convierte a las personas  en miembros de un mismo universo, a los conocidos les transforma en amigos y a los que no se mojan en las situaciones les hace seres más comprometidos.

Porque lo sencillo es preguntar y sonreír, e incluso aquellos atrevidos se lanzan a animar y aconsejar, cuando lo único que hace falta es estar. Tener la capacidad de escuchar, a fin de cuentas acompañar. Porque no es necesario nada más, sin exigencias ni expectativas… el que cuenta sólo busca un oído afinado que sepa prestar atención, una mano que coja a otra, para que la compañía haga más ligera la carga y afloje el camino por recorrer.

¿Conoces el abismo que existe entre simpatía y empatía? Pues bien, la simpatía se derrocha, surge sola, sin esfuerzo. Y la empatía se lleva dentro o se carece de ella. Digamos que es esa capacidad de comprensión que no pretende ser terapéutica y que sin embargo lo es.

Cuántas veces tratamos de expresar una opinión, una emoción, contando nuestra historia y nos encontramos con palabras de ánimo, o frases esquivas que lejos de subirnos arriba nos mantienen bien adentro. Por alguna extraña razón nuestro ego nos conduce a querer ser el consejero perfecto o el alma de la fiesta, pero en realidad esa careta no es necesaria para el resto ni para nosotros mismos.

La próxima vez que alguien cercano o lejano se abra a contarte su situación, prueba con un simple: no sé qué decir pero gracias por contármelo. No hace falta que mejores la situación del otro, porque ni siquiera te lo está pidiendo, por ello no te esfuerces en una respuesta, simplemente muéstrate presente, porque no hay nada más reconfortante que sentirse escuchado y en cierto modo comprendido.

 

Si nos pusiéramos más a menudo en la piel de la otra persona, no nos heriríamos tanto y no existiría el mal común del egoísmo o la individualidad. Piensa en global y actúa de manera local. Párate a pensar  también en el resto y actúa en consecuencia con tu entorno más cercano.

Con la empatía se alimenta la conexión entre personas que de manera voluntaria o no, convivimos en un mismo mundo. La simpatía, por su parte ameniza el transcurso diario. Necesarias ambas, de esto no cabe duda, pero una de ellas requiere de sensibilidad, prescinde del juicio, exige la conexión con uno mismo para poder conectar con el otro, y esto aunque resulte increíble; a muchos les asusta. Les hace sentir atados y comprometidos con el otro, y por ello deciden seguir la línea fácil de la simpatía, que a fin de cuentas está muy bien vista.

Si eres valiente y decides apostar por ti y por aquellos que te rodean deja que aflore toda la sensibilidad que llevas dentro, porque las personas que nos encontramos en el camino no son más que un vivo reflejo de nosotros mismos.

“La empatía es la capacidad de pensar y sentir la vida interior de otra persona como si fuera la propia”.
—Heinz Kohut

 

Deja que la vida te sorprenda

Mejor que sea con una bonita noticia: el nacimiento de un nuevo miembro para la familia, un viaje para recorrer el mundo, un ascenso, el amor de tu vida, un regalo soñado… Pero incluso aunque se trate de una non grata noticia: un despido, una pérdida, un cambio no previsto, un no de quien esperabas un sí, puertas que se cierran e incluso la enfermedad, repito: Deja que la vida te sorprenda.

Porque son esas sorpresas las que te mantienen vivo, las que te hacen más sabio, más auténtico, las que te enfrentan a tu verdadera esencia, las que te hacen reír, llorar, crecer  y por las que damos las gracias de la aventura en la que se ha convertido nuestro camino.

Deja que la vida te sorprenda, porque cuando giras la vista hacia el pasado, aquello que seguro recordarás son las sorpresas que te trajo la vida, y lo más importante: en el momento presente tendrás la magia de saber que te queda mucho por descubrir y que no estará planeado que llegará a ti en forma de sorpresa, irrumpirá en tu vida sin haberlo previsto y entonces las reacciones podrán ser de mil formas diferentes.

Paulo Cohelo dice que cuando menos lo esperamos la vida nos coloca delante de un desafío que pone a prueba nuestrsorpresas de la vidao coraje y voluntad de cambio. Y no hace falta que se trate de un hecho transcendental sino de cualquier hecho insignificante pero inesperado. En esos momentos se encuentra la esencia de la vida, en las sorpresas.

Es en las sorpresas cuando surgen las risas más naturales, las emociones más profundas y los momentos más auténticos que merecen ser vividos, superados y sobre todo atravesados de la mejor manera que uno sabe.

La naturaleza de la propia vida es el cambio, la sucesión de acontecimientos que como bien dice la palabra, acontecen no se planean, por este motivo subirse a la ola de la vida es la única opción que nos queda a las personas, disfrutar de los momentos de la cresta y transformarnos gracias a los momentos en los que esta ola nos azota.

 

 

“Basta con un poco de espíritu aventurero para estar siempre satisfechos, pues en esta vida, gracias a Dios, nada sucede como deseábamos, como suponíamos, ni como teníamos previsto” Noel Clarasó

 

Un color para cada emoción

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Estaba apunto de salir de una sesión con digamos una guía emocional de aquella época. Exactamente no recuerdo la edad que tenía pero sí se que su pregunta tan superficial en apariencia y tan profunda en el fondo me quedo grabada. ¿Por qué siempre te vistes con colores tan oscuros? (Seguido de un consejo: prueba a ponerte tonos más alegres y ya me contarás si notas cambio)

Y en efecto, desde ese momento caí en la cuenta de cómo nos influyen los colores y mejor dicho de cómo en función de nuestro estado de ánimo nos rodeamos de unas tonalidades u otras.

Cada color tiene un significado dentro de una cultura, es más;cada color provoca una reacción en cada uno de nosotros. ¿Acaso creíais que la recurrente pregunta de: cuál es tu color favorito era fruto de la casualidad? ¿O quizás un modo infantil de romper el hielo con un desconocido? Nada más lejos de esto, los colores van ligados a la personalidad y esencia de cada ser humano y en muchos casos nos sentimos muy identificados con ellos.

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La vida está hecha de color y no en blanco y negro como en la fotografía, constantemente estamos eligiendo entre todos ellos: al vestir, pintar, comprar un producto, decorar nuestros propios espacios…

Aquí tienes unas pinceladas de la relación que existe entre el color y las emociones

El rojo: acción

Los tonos rojizos son los más fuertes y apasionados. Muestran el amor y sus impulsos. Está relacionado con la acción, el movimiento y la vitalidad. Da energía y calor.

Amarillo: la fuente del sol

El amarillo resalta el buen humor, y también está vinculado a la actividad mental e inspiración creativa. Además, se relaciona con la sabiduría y la inteligencia. Dentro de muchas culturas no está visto como un color positivo sino que prevalece dentro de un contexto de superstición y negativismo ligado a la ira, envidia, celos y traición.

Rosa: feminidad 

La dulzura de este color pastel está unido a la mujer a la inocencia e infancia. Provoca ternura y suavidad.

Verde: esperanza y frescor

Ayuda al reposo y nos trae serenidad, frescura, paz , estabilidad y por todo ello se ha conocido como el color sedante. Al aplicarlo a un ambiente resulta curativo y equilibrante.

Azul: agua y cielo

Trae consigo confianza, paciencia, profundidad e inmensidad. No tiene límites en un horizonte y por ello resulta una mezcla de paz y conexión

Blanco: mirada pura

Pureza, pulcritud y fe van teñidos de color blanco. Atrae la claridad, y limpia de energías oscuras y densidad a nuestro alrededor.

Negro: elegante y sobrio

Poder, estilo, sobriedad y elegancia. Pero este más que cualquier otro color lleva una connotación de dolor, tristeza, oscuridad interna, infelicidad y melancolía.

Violeta: espiritualidad

Mezcla de intuición y espiritualidad. Expresa empatía, afecto y creatividad artística.

Sea cuál sea tu color, deja que varíe y tíñete de todos ellos. Siente cómo cambian tus emociones al envolverte con un color diferente. Cada uno tiene un significado en nuestros subconsciente y un baile de sensaciones  infinito.

“El color debe ser pensado, imaginado, soñado”  H.Matisse

Your choice

 

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Porque un día o una noche caes en la cuenta de que todas esas vivencias y sentimientos, que han formado tu ser, puedes guardarlo en una caja etiquetada de melancolía (lo que supone vivir en el apego al pasado). O meterlos en la caja de felicidad y de agradecimiento a la vida (lo que te permite vivir el presente y mirar al futuro de un modo optimista)

Patricia González