La Vida es como un Espejo

Todos me quieren, si yo los quiero;  todos son malos, si yo los odio; hay caras sonrientes, si les sonrío;  hay caras amargas, si estoy amargado;  el mundo está feliz, si yo soy feliz;  la gente se enoja, si yo estoy enojado; las personas son agradecidas, si yo soy agradecido. La vida es como un espejo: Si sonrío, el espejo me devuelve la sonrisa. La actitud que tome frente a la vida, es la misma que la vida tomará ante mí.“El que quiera ser amado, que ame”.

Mahatma Gandhi

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Me lo merezco

¿Cuántas veces te has parado a pensar en lo que te mereces? ¿En lo que realmente estás abierto a recibir? Tú mismo, tus amigos, tu familia, la vida, la causalidad, sois todos los que estáis dispuestos a darte lo que mereces, si estás abierto a ello. Sonará paradójico, pero muchas veces ni nosotros somos conscientes de la cantidad de experiencias y cosas bonitas que merecemos vivir, tener y compartir. Esto no es ninguna tontería, es algo importante, ya que si no estamos libres de limitaciones, de pensamientos que nos restringen o dispuestos a recibir, no nos llegarán ni la mitad de historias y vivencias fantásticas que la vida tiene guardado para nosotros.

Comencemos por el principio: ¿Qué es el merecimiento? Es el derecho a recibir, es la cualidad de coger todo aquello que viene de fuera, de aceptar cualquier cosa que suceda.

Y el universo está en estado de presencia para darnos todo aquello  que admitamos, adoptemos y aceptemos.  Sin límite, sin duda, sin culpa, porque igual de bello es dar todo lo que nace de nosotros, como lo es estar listo para agradecer la inmensidad de buenos momentos que nos llegan día a día.

Oscar Wilde decía que sólo las cosas sagradas merecen ser alcanzadas, y es este el espíritu que debería predominar en cada uno de nosotros. El de la apertura total, la conciencia de que somos merecedores de una vida plena, llena de gratitud, amor, prosperidad y verdad.

El pensamiento sobre el merecimiento se encuentra integrado dentro de las personas, todos de un modo u otro nos creemos merecedores de algo. Y esto está profundamente ligado a la abundancia. Puesto que aquel que no se siente merecedor está bloqueando toda la energía que le une a la vida, a recibir todo y cuánto esta le da.

 

ImageCon una mirada positiva, optimista y de amor hacia ti mismo y a cuanto te rodea, el merecimiento viene dado sólo, sin esfuerzo, sin límites que obstaculicen ese flujo que nos envuelve constantemente en nuestra vida, y que nos hace partícipes de experiencias irrepetibles, de personas inolvidables, y de gratas sorpresas que todos merecemos.