Motivación: deseada y escurridiza

No es un típico tópico sino una realidad especialmente evidenciada, sin motivación los días resultan largos y pesados. Es vital contar con una motivación interna que te ayude a levantarte cada mañana, a salir con una sonrisa y recibir esa buena energía que cuando uno la emana no hace otra cosa que girar la rueda de la retroalimentación.

Todo resulta fácil cuando comienzas un proyecto nuevo o algún tipo de novedad irrumpe en tu vida, pero lo más complicado está en mantener esa chispa dentro de tí que hace que te muevas, actúes, decidas y crees de forma dinámica y con optimismo.

Por este motivo nada mejor que trabajar estas dos tips:

–          Cuidar los pensamientos de tal forma que seamos promotores de pensamientos positivos ya que por pura atracción estamos fomentando situaciones y hechos de forma constante. Resulta increíble cómo funciona el poder de la atracción y cómo el universo le va devolviendo, poco a poco y en diferentes modos, a cada uno lo que fue proyectando mentalmente. Abandonar ese ruido mental y pensamientos negativos que no son reales sino creados por nosotros mismos. Recordar que la mayoría de murallas inaccesibles ni son murallas ni son tan altas, ¿Para qué crearnos más límites, con las dificultades que la vida misma nos hace enfrentar con cierta frecuencia?

–          Pequeñas metas, sin que nos coma la ambición ni nos caigamos en la red de la apatía o de la mieditis. Tener objetivos, puntos a los que queremos llegar, líneas que deseamos traspasar por satisfacción propia.

¿Te has parado a pensar porqué a veces estás especialmente feliz y motivado?

Probablemente te darás cuenta de que tienes ante tí una situación que te ilusiona, un reto que deseas conseguir. Sin embargo, esta percepción es algo equivocada. Que las situaciones influyen, las noticias, el tiempo, las personas de las que te rodeas, de esto no hay duda. Pero tan sólo cuando estás mirando hacia dentro, en tu interior y te sientes con confianza, enfocas cada cosa que pueda suceder o estar sucediendo con optimismo y relativizando, serás capaz de sentir ese impulso que te hace seguir con la cabeza bien alta, sin tener que depender de esas mareas que siempre van a estar azotándote. Y para no depender de ese viento, encárgate de ti mismo. Porque es ahí donde está la clave.

Ya lo dijo el famoso autor Zig Ziglar, uno de los mejores motivadores del mundo: “Estar motivado es sacar lo que está adentro”

 Image

 

 

 

Advertisements